Síguenos en Facebook

Síguenos en Twitter

Calendario de Entradas

agosto 2019
L M X J V S D
« dic    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Entradas con la etiqueta ‘Accenture España’

“La creatividad es un modo de ser inteligente”. Clara Jiménez de Accenture

El próximo martes 25 de febrero comienza el cuarto Taller de Creatividad e Innovación del INFO en colaboración con la RED I+D+i. Este taller de carácter gratuito está financiado por la Fundación Española de la Ciencia y la Tecnología (FECYT) a través del Fondo Tecnológico (FEDER) y será impartido por Clara Jiménez  y Eva López Suárez, directora y gerente de Innovación respectivamente de Accenture España.

¿Podemos aprender a ser creativos? ¿Entendemos cómo la creatividad puede ayudarnos a innovar? ¿Por qué la innovación es rentable para mi empresa? Las respuestas a estas y muchas otras preguntas en la entrevista que nos ha concedido Clara.

¿Qué es exactamente la creatividad? En ocasiones caemos en el error de asociarlo con hacer un anuncio para BMW.

La creatividad es un modo de ser inteligente. Muchas veces sorprende esta respuesta, pero es que hay hasta doce tipos de inteligencia; la lógica, la lingüística, la social, la emocional, la cinética -que es la de Rafa Nadal-, la musical o la ética, entre otras.

La creatividad es una cualidad que tiene nuestro cerebro y que nos permite identificar nuevos patrones y mezclar dominios de conocimiento. Nuestro cerebro es, probablemente, el órgano más vago que tenemos; es muy cómodo y a medida que crecemos, como vamos creando una serie de patrones, el cerebro tiende a ser eficiente y busca soluciones en lo ya conocido. Cuando somos pequeños todos somos más creativos, todo es un nuevo camino por explorar. Con la edad, tendemos a volver a andar por los mismos que ya conocemos.

¿Qué papel juega la creatividad en las empresas?

En la mayor parte de las empresas se funciona con un modelo heredado de la organización industrial, es decir, una cadena en la que cada uno tiene que asumir una tarea que o bien es repetitiva o bien está acotada. Esto ya no funciona porque vivimos en un mundo en el que cada vez hay más incertidumbre y cambio.

Nos han educado como hace 30 años y trabajamos como hace 30 años, pero el mundo de ahora ya no tiene nada que ver con el de hace 30 años. Nos toca estar preparados para los cambios y ahí es donde la creatividad tiene un papel fundamental; la creatividad nos ayuda a no actuar siempre igual, a no estar encorsetados en los mismos patrones, en definitiva, a adaptarnos mejor al cambio.

Antes se fomentaba el modelo de explotación. Ahora debemos buscar el modelo de exploración. Quien no busca, no encuentra. Quien busca algo concreto puede no encontrarlo o no encontrará más que lo que busca. Quien explora está abierto a todo lo que pueda pasar, por lo tanto es capaz de plantear diversas alternativas y soluciones a cualquier problema. Esa es la clave.

¿Cómo podemos ser creativos?

Lo primero de todo es la observación, que te permite no quedarte en la superficie, lo cual es muy complejo en la sociedad actual en la que lo que tenemos es un mariposeo cognitivo. No profundizamos en las cosas, estamos muy informados, pero mal formados; existe una dificultad para pensar sobre nuestro propio pensamiento, es decir, para cuestionar y reflexionar.

Lo segundo es el discernimiento, es decir, la capacidad de diferenciar conceptos, acciones a través de los matices. A continuación, el cambio, porque para fomentar la creatividad debemos estar dispuestos a cambiar nuestro modo de pensar. Salgamos de la zona de confort y entremos en la de aprendizaje.

Las últimas dos fases son la práctica y el tiempo. Toda habilidad necesita ser practicada; si Nadal no entrenara todos los días no estaría donde está por mucha inteligencia cinética que tenga. Y el tiempo, claro está. Sin tiempo para pensar poco podremos hacer.

Has hablado también de la importancia de mezclar dominios de conocimiento. ¿En qué consiste?

Nuestro cerebro, a pesar de ser vago, da mucho de sí, sobre todo cuando lo que hacemos es mezclar. Muchas de las grandes innovaciones de la historia de la humanidad han surgido de mezclar disciplinas de conocimiento distintas, y para ello deben existir espacios de colaboración que fomenten la inteligencia exaptativa, es decir, aplicar un conocimiento de un dominio a otro que no tiene nada que ver.

Un ejemplo: la imprenta de Gutenberg. Él tenía conocimiento de la industria vinícola y se fijó en las planchas que utilizaban para prensar la uva, algo que a priori nada tiene que ver con el invento.

¿Para alcanzar la innovación es necesaria la creatividad?

Sin duda, primero viene la creatividad. Pensemos que la base de la innovación son las ideas. Para tener buenas ideas hay que tener muchas ideas, y para tener muchas ideas hay que ser muy creativo. Es cuestión de estadística; la cantidad nos lleva a la calidad.

Por lo tanto, las empresas deben prestar atención al hecho de tener productividad de ideas. Las buenas ideas, si se trabajan adecuadamente, se acabarán convirtiendo en proyectos.

 

¿Cómo generamos ideas?

En el taller mostramos varias técnicas. La más conocida es el brainstorming, pero hay muchas más. Trabajamos con ejemplos prácticos en los que ponemos un foco, es decir, un problema concreto, un desafío, un reto.

A través del writestorming, por ejemplo, planteamos un tema y una persona debe escribir una idea que posteriormente le pasa al compañero de al lado, a quien le inspira lo que ha leído y escribe otra idea, y así sucesivamente. Al final, esta técnica nos permite tener un volumen importante de ideas habiéndole dedicado cada persona muy poquito tiempo. En las empresas o grupos de trabajo se puede realizar por email y el resultado es muy interesante.

Recordemos que las ideas se trasladan en lo que se denomina corazonada lenta. Lo que puede no progresar en mí quizás sí lo haga en ti, para lo cual compartir es clave. La humildad y la generosidad son la base del trabajo creativo.

Otras de las técnicas que mostramos son la galería de famosos, el SCAMPER o el teamstorming.

En muchas ocasiones da cierta vergüenza plantear ideas en público.

Tendemos a evaluar la idea, ver si es viable o no, lo cual es un error; en el momento de la generación de ideas no debemos censurar. Más adelante ya veremos si interesa. El problema viene cuando en la mayor parte de las organizaciones el de enfrente suele hacer de abogado del diablo, cuando debería ser el ángel de la guarda. Este es uno de los principales cambios de paradigma que necesitamos.

Los directores generales o los responsables de área deben tener un perfil activador y promover que la gente canalice sus ideas, que no tengan la sensación de que se pierden en un buzón de sugerencias sin más. Y, de alguna forma, también deben promover espacios en donde la gente pueda hablar y  juntarse cada cierto tiempo; que se produzcan momentos creativos que, al fin y al cabo, ellos son los hacedores de la cultura creativa e innovadora de la empresa.

Hablabas del perfil activador. ¿Qué otros perfiles hay?

En las organizaciones hay distintos roles. Tenemos a los buscadores de información, muy necesarios porque son quienes inspiran a los creadores. También están los facilitadores, que no tienen ideas pero ayudan a los que sí las tienen; los activadores, que son quienes plantean los desafíos; y los creadores, con gran capacidad de generar ideas.

Un ejemplo de activador podría ser Steve Jobs, porque él no dijo “vamos a crear un Smartphone”, sino quiero un móvil con un solo botón. Y empezaron un camino nuevo.

En las empresas debe haber un poquito de todo para que estén equilibradas y, en mi opinión, los directores generales deben ser tanto activadores como facilitadores.

La creatividad nos permite innovar. ¿Por qué es rentable la innovación?

Es rentable lo que no es cortoplacista. Es cierto que hay innovaciones rápidas que en seguida ofrecen resultados, pero cuando hay que invertir en un proyecto debemos tener claro que toca ser pacientes… y eso nos resulta difícil.

En los talleres siempre destaco que el ser humano –que al fin y al cabo es la máxima innovación biológica- es el único ser de la Tierra que tiene el periodo de la infancia. Tardamos muchos años en ser independientes, tardamos un año en andar, cuando normalmente el resto de especies nada más nacer se levantan. Para lograr algo que es diferencial hay que dedicarle tiempo. Los proyectos innovadores requieren infancia.

Y también, cuando pensemos en innovar, debemos pensar en toda la cadena de valor y no solo en el componente tecnológico. La tecnología es transformadora, cambia el mundo en el que vivimos, pero también se puede innovar en marketing, como ha demostrado la campaña con los nombres de personas en las latas de Coca-Cola. Y estoy segurísima de que les ha sido muy rentable.

¿Con qué reflexión te gustaría terminar esta entrevista?

La creatividad es contagiosa. Es como la risa o el llanto; la vida es un juego serio. El cambio de paradigma -muy necesario, por cierto-, implica entender que es posible trabajar y divertirse. Si incorporamos la creatividad, seremos mucho más felices, y una empresa tiene que pensar que debe ser rentable y feliz. Una madre no le dice a un niño “que respires bien”, porque se da por hecho; le dice “que tengas un buen día”. La rentabilidad de una empresa es la base, si no, no hay empresa, pero se debe aspirar a algo más.

¿Cómo se consigue? Pasemos de la inteligencia concentrada (la de unos pocos) a la inteligencia colectiva (la de todos). Antes pensaban un número reducido de personas, pues ahora pensemos todos. No somos “homo faber”, somos homo sapiens.  Las conversaciones deben ser abiertas, no cerradas, porque debemos ser capaces de conectar conocimientos distintos. Y cambiemos los valores de supervivencia por los valores de autoexpresión. Salgamos de limitarnos a mantener el trabajo y hacer lo que nos han mandado y definamos a qué aspiramos, qué podemos hacer; demostremos quiénes somos.

La creatividad permite explorar y, sin embargo, somos muy sedentarios. Hay que ser más nómadas cerebralmente.